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CASTILLO
DE SEPULVEDA
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GESTIÓN INMOBILIARIA |
CASTILLO
DE SEPÚLVEDA
El llamado
castillo de Sepúlveda forma parte de la prestigiosa Ruta
de los Castillos segovinos. Y decimos llamado porque, realmente,
del castillo queda muy poco en la antigua Septempública,
pero la singularidad de la disposición de los restos con
edificaciones posteriores con las que forma un original conjunto,
han hecho que este denominado castillo de Sepúlveda se
haya convertido en símbolo de la población y centro
principal de la bella Plaza Mayor, en parte porticada y que fue,
antaño, mercado extramuros,como los que solía haber
en las ciudades castellanas, según comenta el marqués
de Lozoya en un librito sobre la Villa. Los restos del castillo
se confunden con lienzos de la muralla y con un pequeño
campanil que pone rumbo hacia el espacio coronando un grupo de
edificios que tiene su cuerpo central o avanzadilla en la casa
fuerte, de piedra de Sepúlveda, desde cuyo balcón,
con tres puertas y barandilla de hierro, bajo el escudo y el
reloj, contemplaba el cabildo los festejos que se celebraban
en la plaza, escenario también por muchos años
de una rústica plaza de madera para festejos taurinos,
escenas populares captadas muy a lo vivo por aquel gran pintor
sepulvedano que fue Lope Tablada de Diego.
Realmente, los vestigios del castillo vienen a ser como el recuerdo
permanente y vivo de la historia de Sepúlveda, famosa
en la época romana, de la que se conservan restos en las
murallas y algunas inscripciones funerarias. Conquistada por
el conde Fernán González, recibió posteriormente,
de manos de Sancho García, el famoso "Fuero de Sepúlveda",
renovado en 1076 por Alfonso VI, que alcanzó gran prestigio
en toda España y por el que se rigieron parte de las actuales
provincias de Valladolid, Soria, Madrid, Guadalajara y Burgos.
Sepúlveda destaca también por ser poseedora de
magníficos ejemplos del románico sepulvedano, precursor
del que después se llamó segoviano, cuyas más
acusadas características son la galería exterior
y la abundancia de temas decorativos. Los ejemplos del románico
son sorprendentes, como las iglesias de El Salvador, Virgen de
la Peña, San Justo, San Bartolomé |